miércoles, 8 de septiembre de 2010

Centro de Visitantes del Parque Natural Bahía de Cádiz

El pasado viernes fui a visitar el Centro de Visitantes del Parque Natural Bahia de Cádiz, situado en Camposoto, San Fernando.


Para llegar en bici desde Chiclana, tuve que pedalear hacia la barriada del Meadero de la Reina por la carretera del Marquesado, llegar al Polígono Industrial Tres Caminos desde la carretera de servicio de la autovía, para finalmente atravesar la via del tren por el paso que han hecho para poder ir al Puente Carraca y entrar en San Fernando. Un buen vueltazo si no se quiere ir por la autopista.


Una vez en San Fernando, opté por seguir el carril bici que comienza en el Puente de la Caceria y que nos lleva al centro urbano. La red de carriles bici en esta ciudad son recientes, de ahí que aún les falte por encadenarlas todas, porque le faltan tramos por señalizar. Están en ello.


Llegado a la rotonda oxidada, veo indicado la dirección para llegar al centro de visitantes. Todo por carril bici, sin peligro.


Llegué al fin al edificio. Antes de entrar, como había recorrido ya 40 kilómetros, paré un poco en la  zona de descanso a la sombra, donde me comí una fruta y bebí bastante agua. Allí observé unos tableros en el suelo, para jugar. Uno es una especie de tablero de oca adaptado a un juego didáctico, en el que el protagonista es el Chorlitejo. Otro, un laberinto hecho con salinas.


Luego entré en el edificio. Muy amplio, muy bien acondicionado, de entrada me dio muy buena impresión. Alli me antendió una chica, Auxiliadora, la cual me informó del centro y lo que puedo visitar. Sólo tenia que seguir "el camino de las baldosas azules"...vaya flipada. Pero no tanto como lo que iba a ver después. Entré en una sala, donde te exponen un video de 5 minutos de la Bahia de Cádiz. Vaya frikada, ni el señor de los anillos XD. De cine. Lástima que no encuentre el video, merece la pena.

Al finalizar la proyección, la puerta se abre, para seguir con la visita. Os dejo algunas fotos de lo que se puede ver en el centro, donde hay exposiciones, zona de documentación, lugar de observación, etc. Os recomiendo visitarlo, todo es referente a la fauna y flora de la bahía, aparte de las salinas, explicado con un lenguaje bastante coloquial.


Finalizando la visita, me obsequiaron con un libro recientemente publicado por Rafael Garcia Costales, titulado Guia de Aves acuáticas y marinas del Parque Natural Bahia de Cádiz. Me llevé dos, uno para Carmen, y otro para mi. :). El libro está muy bien. Aprovechad, que creo que han editado 3000 ejemplares.


Ha merecido la pena. De paso, hice una ruta por el sendero de las Salinas Tres Amigos, pero eso lo pondré otro dia, quizás mañana.
Para terminar, un ratito a la playa para refrescarme, que está al lado :)


Aqui la rutilla:

Ver Centro de Visitantes Bahia de Cádiz en un mapa más grande

lunes, 6 de septiembre de 2010

La bici-nevera-nopro

Ayer pensando en hacer algo distinto con motivo de que hacía un año que Vicente rescatara la bicicleta de su padre del campo de su tío, en el que estuvo una temporada en la intemperie y fue lubricada con aceite procedente de latas de atún, se nos ocurrió echar una tarde de playa... pero ¿Playa sin unas cervecitas? ¿y tener que llevar el coche sólo por llevar unas cervecitas?

Así que me dije... leñe si tengo una neverita de corcho y un portaequipajes en la bici... ¿y si acoplo la nevera al portaequipajes? Y así se creó la bici-nevera-nopro:


Ligera como el viento:


La pura esencia de una autentica Bici NO PRO.

Pues bueno, se rellenó con una bolsa de hielo y 9 latas de cerveza de 33 cl. En esa nevera caben unas 12 latas de cerveza con su respectiva bolsa de hielo para mantenerlas fresquitas, pero íbamos a ser sólo 3 y no era plan de acabar pintones. Y nos fuimos a Roche a buscar a Victor para pasar la tarde de playa.


A la ida hicimos 20 kilómetros con toda la tranquilidad del mundo, llegamos, dejamos las bicis en el chalet de Victor y nos fuimos a la playa, un chapuzón y a tirarnos en las toallas y tomarnos unas cervecitas frescas. La verdad que se estaba muy a gusto allí, tanto que cuando nos dimos cuenta el sol se estaba escondiendo y eran las 9 de la noche, recogimos los bártulos y nos fuimos al chalet de Victor a por nuestras bicis, entre una cosa y otra salimos de allí a las 9 y cuarto y ya era de noche, menos mal que llevaba mi linterna que nos alumbraba... pero queríamos llegar lo antes posible a Chiclana así que decidimos tomar el camino más rápido, es decir ir por la carretera que lleva a la Venta El Florín y subir por la cuesta de Fuente Amarga que son unos 14 kilómetros. En media hora estábamos en Chiclana (si... le dimos fuerte) y habíamos dejado a un montón de coches atrás parados en una caravana inmensa, como nos reíamos...

Cobeña.

domingo, 5 de septiembre de 2010

1ª Aniversario Bici NO PRO

Pues si. Ya ha pasado un año.

Hace un año, gracias a la insistencia de Victor, me subí a una bicicleta de nuevo, algo que no hacia desde pequeño. Quien iba a decir que esa bicicleta vieja de mi padre, abandonada a su suerte en el campo de mi tio, iba a viajar tanto. Quien iba a decir que me daria tantas gratas experiencias en esos 3000 kilómetros y pico que he recorrido con ella junto a mis compañeros. Y es que ha sido un año muy intenso.


Ha sido un año de aprendizaje y descubrimiento. He descubierto la provincia de Cádiz. Si, he vivido toda mi vida aquí, pero no la conocía. No sabia lo que escondía, siempre atado a las costumbres cotidianas de ciudad. Cuando iba con el coche de un lugar a otro, veia pasar montes y entornos naturales que siempre he querido palpar, y sólo me transportaba de pueblo en pueblo, de ciudad a ciudad. Y eso, es sólo una pequeñísima parte de la provincia. Hay todo un mundo entre los núcleos urbanos: Marismas, salinas, campos, pinares, montes, red de cañadas, campiñas, montañas, valles, bosques, rios, lagos, etc, con su flora y fauna, lleno de vida. Hectáreas y hectáreas de lugares desconocidos y maravillosos.


He aprendido muchas cosas, como el significado de cañada real, via pecuaria, dehesa, cerrada, corral, molinos de marea, corredor verde, vereda, cordel, vivac, via verde, pedania, etc. He visto parte de la historia y la prehistoria de la provincia de Cádiz, siendo testigos de ello el conjunto Rupestre de los Banquetillos, las tumbas antropomórficas diseminadas por la provincia, los restos de la Via Augusta como el Puente de las Alcantarillas, los hornos romanos del puente Melchor, castillos como el de Torrestrella, torres que aún vigilan la costa como el del Puerco, Castilnovo o del Tajo. Grandes palomares, como es el Palomar de la Breña, y nuestro pasado de la marina, en el Panteón de Marinos Ilustres.


Un año en el que he cambiado mi estilo de vida, donde he pasado de una vida sedentaria a realizar rutas en bici y de senderismo, sintiendome más vivo que nunca. Un cambio más que saludable, donde he visto a Cobeña subir el Picacho, y en su cumbre, decidir no fumar y dejarlo definitivamente. Un año en el que he mejorado tanto físicamente como mentalmente, teniendo un peso ideal de 74 kilos frente a los 94 que pesaba en Septiembre del 2009.


Un año en el que he conocido a personas maravillosas, como son los chicos/as de la Asociación dRuta de Puerto Real, con los que hemos compartido buenos momentos y estupendas rutas de senderismo, bicicleta y visitas a lugares emblemáticos, y los técnicos y voluntari@s de la Fundación Gypaetus, a los que tuve el gusto de conocer en mi estancia en Castril y su sierra, al igual que la familia de pastores Franco Triguero, a los que le tengo mucho aprecio.


Un año en el que también he conocido el amor, donde he conocido a Carmen Azahara, que ha enriquecido mucho mi vida, y que me ha enseñado a valorar a esos seres que tanto ama como son las aves, dándome conciencia de su diversidad e importante aporte que da al entorno. Te quiero.


Tenemos que sentirnos afortunados de vivir en Cádiz. Si, tiene el grave problema del trabajo, algo de lo que siempre ha sufrido y ha empeorado por la crisis, pero lo que es lugar, tiene de todo. Costa y montaña, playas de las mejores de España, bañadas por el atlántico y sierra de muy vivas, ya que la provincia es un punto caliente de biodiversidad, por su situación geográfica y condiciones favorables, y es por aquí por donde pasa una de las rutas de migración de aves más importantes del planeta.
Tenemos pueblos blancos, con su historia, y una ciudad trimilenaria, como la de Cádiz. Gastronómicamente, no nos podemos quejar. Pescado fresco, de la mar y de esteros,  un buen aceite, como el de Olvera, queso de calidad, como el queso Payoyo, vino excelente como el de Chiclana, Sanlucar y Jerez, buenos embutidos que podemos encontrar en toda la región, hortalizas, etc.
Por tener, tiene hasta otro pais, como es Gibraltar, y podemos ver África desde nuestras costas.


Ya nos queda seguir disfrutando otro año más de  nuestra tierra, del que seguro aprenderemos y descubriremos mucho más cosas, y tendremos nuevas experiencias. Solo me faltaría encontrar un trabajo para que fuera perfecto :).
Seguiremos publicando nuestras salidas con la misma ilusión como hasta ahora, con el propósito de compartir con vosotros nuestras experiencias y las rutas que hagamos.


Os dejo aquí una pequeña presentación-resumen del año. Que lo disfruteis.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Vereda del Alamillo

Aprovechando la tarde del pasado jueves, Cobeña y yo fuimos a explorar una pequeña vereda que se encuentra cerca del Pozo de Lázaro, la Vereda del Alamillo.


Llegamos a la Vereda de la Asomada, con su entrada arenosa como de costumbre. Montas una sombrilla y la toalla, y nadie negaria que estás en la playa.


En la vereda hay algo nuevo. Han instalado un nuevo panel. Nos acercamos a ver, y al parecer, pertenece a una nueva propuesta turistica impulsado por la Diputación Provincial de Cádiz, el Museo Territorio de las Migraciones. Dicha propuesta parece que está destinada a señalizar rutas por la provincia y reforzar las ya existentes, creando mas paneles de información y señalizaciones, teniendo un centro de interpretación común.
En este panel nos muestra una ruta, que une la Vereda de la Asomada con el Cordel de los Marchantes, y finaliza en Los Naveros. Al final de la descripción de la misma, mencionan el Conjunto Rupestre de los Banquetillos. Curioso, muy similiar a las que hemos hecho. ¿Habrán visto nuestra última ruta por aqui?


Siguiendo la cañada, observamos que han colocado algunas balizas, al igual que encontramos cuando fuimos a Trafalgar, indicándote la distancia que queda de un punto a otro. Esta muy bien. Aunque por ahora solo se han limitado a ésto. Nos acercamos al Pozo del Lázaro con la esperanza de encontrar el descansadero limpio y rehabilitado, pero no es así. Puede que más adelante.


No nos distraemos más, ya que la meta de hoy era la Vereda del Alamillo, al cual accedimos desde dónde se cruza con la asomada.


Es un pequeño paso que discurre por medio del campo, subiendo una pequeña elevación, rodeado de pasto que al ser verano, es seco. La verdad, es que está muy chulo, en lo alto corría un viento fresco donde teníamos una buenas vistas.


Más adelante nos encontramos con nuestro "enemigo natural", tal como lo denominó el cobeña: El panel de Coto Privado de Caza. Casi nos chafa la tarde. Nos ibamos volviendo por donde habiamos venido, pero un hombre que iba en su 4x4 nos aclaró que se podia pasar, que eso es un paso de toda la vida. También mencionó algo de unos toros bravos.
Pasamos. Dejando atrás la verja cerrada, y cruzando el cauce seco del Arroyo de la Cueva, avanzamos entre los toros, con mucha precaución, hasta llegar a la otra verja. Esto lo hicimos casi todo andando, ya que el camino no es claro, y tuvimos que hacer muchas paradas para ver como actuaban estos animales, que nos miraban atentamente con los cuernos en alto.

Foto de Cobeña


Cruzando otra parte arenosa, llegamos a un conjunto de casas, y por los carriles, llegamos a la carretera del pago humo. En el mismo cruce nos topamos con la Venta la Raya, donde no nos resistimos y nos tomamos una cerveza fresquita.

Foto de Cobeña


Luego volvimos a Chiclana por la carretera del Pago del Humo, satisfechos. Una rutilla de 27 kilómetros, con algunos tramos arenosos que hay que hacer forzosamente a pie, pero divertido en definitiva. Aqui teneis la ruta realizada:

Ver Vereda del Alamillo en un mapa más grande