lunes, 3 de enero de 2011

Chiclana-Conil

¡Primera ruta del 2011! Ayer, 2 de Enero, realizamos la primera ruta del año. Y para que no fuera una muy jodida, Carmen, Victor y yo echamos el dia haciendo una ruta circular desde Chiclana a Conil.


Comenzamos por la mañana, con algo de retraso con respecto a la hora acordada, ya que la falta de sueño por la nochevieja hace efecto :). Con un poco de niebla, que se iba disipando, partimos a Conil.


Primero pasamos por la Salina Carboneros. Destacar que han realizado reparaciones en el carril, e incluso han puesto un panel con una rutilla de 4km circular. Genial.


Observamos que habia mucho "bicherio", cantidad de aves en la salinas, como flamencos, garceta grande, garza real, espatulas, azulones, fochas, zampullines, etc. Menos mal que tenemos a Carmen Azahara la ornitóloga, que nos ayuda a identificarlas :). Paramos un rato por aqui para observar la fauna.

 Las dos últimas fotos son de Carmen Azahara, oBirds

Abandonamos la salina, para llegar a la Playa de la Barrosa, dando una vuelta por el paseo marítimo. Luego seguimos hacia los hoteles, recorriendo el carril bici, para llegar a la urbanización de Roche.


Seguimos por los Acantilados de Roche, una zona muy chula, y cuando pasamos el faro de roche ¡se abrio el dia! El solecito vino muy bien, agradeciendo el calorcito que nos proporcionaba, y disfrutando aún más la ruta.


Decidimos descansar y almorzar en la Cala del Aceite, al solecito. Daban ganas de bañarse y todo.  

Foto de Carmen

Renudamos la marcha, y seguimos por los acantilados hasta llegar a la Fuente del Gallo, donde pedaleamos para entrar en Conil de la frontera.


¡Llegamos al pueblo! Paramos en la Plaza de España, donde nos tomamos unos cafés y cervezas, preparándonos para la vuelta.

"A ustedes los jóvenes
les toca el deber,
la responsabilidad, y
por qué no decirlo,
la gloria de llevar
a ésta humanidad
a la felicidad."
José Saramago

¿Y la vuelta? ¿por el mismo sitio? No. Esta vez, ibamos a volver por un sitio distinto, una rutilla que habia preparado e instalado en el GPS para que nos guiara por la red de caminos de los campos de Conil. Y asi hicimos, combinando carreteras secundarias, carriles y pasando por senderos en pequeños bosques de pinos, llegamos hasta el camino de la Venta Melilla, desde el cual, ya de noche (nos cogió el toro), accedimos a la Carretera de las Lagunas, y de ahi, a Chiclana desde Fuenteamarga.


Finalizada la ruta circular, de 56 kilómetros, por donde hemos visto salinas, playas, acantilados, pinares y zona de campo, con una combinación de caminos y carretera. Y la Carmen, llegado ya a los 600 kilómetros totales, se estrenó la cuesta de Fuenteamarga, subiéndola sin problemas después de la ruta del todo el dia...vaya máquina. Estoy orgulloso de mi niña :).

Ella ha realizado en su blog una crónica del dia. Podeis verlo aqui.

Bueno, como es tradición, aqui os dejo la ruta:

Ver Chiclana-Conil en un mapa más grande

domingo, 2 de enero de 2011

Bici No PRO 2011!

Pues nada, ya estamos en el nuevo año. ¡Y ya hemos hecho nuestra primera ruta del año! Si es que hay que entrar con buen pie (o buen pedaleo) en el año nuevo. Hasta las bicis disfrutan de las fiestas...


Jaja. Bueno, mañana redactaré la jornada que hemos hecho hoy, una ruta circular de Chiclana a Conil en el que nos estrenamos este año. Un año en el que seguiremos dandole a la bici, senderismo y realizar un montón de rutas ¡porque hay muchas cosas que disfrutar y explorar aún!.

Ah bueno, y todo eso, ¡feliz año a todos!

domingo, 26 de diciembre de 2010

En busca de las tumbas perdidas

Hoy, Carmen, Victor y yo hemos hecho una búsqueda peculiar. Las tumbas visigodas de Naveros.

Naveros, pedania de Vejer


Partimos a las 10 de la mañana de Chiclana, hacia el Pago del Humo, ya que toda la ruta la ibamos a hacer por asfalto. Nos llevamos una sorpresa, al encontrarnos con un carril bici que discurre al margen del rio Iro. ¡La estrenamos, por supuesto!


Un carril bici excelente, de doble sentido, que nos llevaria al Pabellón Ciudad de Chiclana, donde continua hacia Pelagatos. En la rotonda la abandonamos, para proseguir hacia el pago del humo, pero observamos que sigue por el parque que hay en el poligono industrial.

 
+1 point para Chiclana, que nos ha evitado un buen tramo de carretera, y que ha tenido una muy buena iniciativa. No cai en ese momento, pero podiamos haber evitado también el puente que atraviesa la autovia y todo, si hubisemos seguido el carril bici y llegado hasta la rotonda de Polanco, donde hubieramos entrado por el camino que discurre a los pies del Cerro de Ñaña y llegariamos al Pago del Humo sin tanto coche. La próxima vez lo haremos asi.


Bueno, pues avanzamos por el Pago del Humo, donde paramos a tomar un café en una de las ventas, y renaudamos la marcha. El dia se presentaba excelente, muy soleado, con un paisaje verde ¡Un gustazo! Y más cuando llegas al punto más alto, en el que una vez superado vas descendiendo hasta Naveros casi sin pedalear. Me encanta esta travesia.


Llegamos tranquilamente a la pedania de Vejer, donde pasamos un buen rato en la Venta los Naveros degustando una buena tapa de venado y cerveza. Y el precio, inmejorable. ¡2,50 €! Me encanta esta pedania.


Ahora tocaba investigar. Nos dirigimos al Cordel de los Marchantes, donde parece que existen algunas tumbas de origen visigodo. Ya es conocido en Naveros el Conjunto Rupestre de los Banquetillos, donde se encuentran una serie de tumbas antropomorfas de la Edad de Bronce, pero las tumbas visigodas es poco conocido. Y guiandome por lo que me comentó Mr. Jenkins en las jornadas de Patrimonio y Economia, empezamos la búsqueda de las tumbas perdidas.

Foto de Carmen, de oBirds

Pude hablar con un hombre muy amable que estaba en la cañada, el cual me comentó que por alli habian encontrado restos humanos, pero que poco quedaba ya. Me indicó el lugar, y los tres fuimos a buscar, entre los montes.


No tuvimos suerte. Rebuscamos en lo mas alto del cerro, observamos cada zona de roca desnuda que aparecia entre la vegetación....y nada. Lo intentamos en los montes colindantes, y tampoco logramos encontrarlo. Quizás malinterpreté las indicaciones de Mr. Jenkins, o no tuvimos la suerte de hallar el lugar correcto.
Pero no importa. Nos divertimos pateando el monte, con un dia buenisimo que parecia primavera.


Volvimos a Naveros, donde repetimos sesión de tapas (esta vez de ternera), un cafelito, y de vuelta a Chiclana, disfrutando de los hermosos paisajes de monte tan cercano a nuestro hogar.


¡Ah! Algo que no podemos obviar en esta ruta. No hace falta irse a la sierra para ver alcornoques. Tenemos el privilegio de tenerlos muy cerca, el último reducto de los alcornoques que ocupaban antaño la Bahia de Cádiz, los alcornocales costeros.


La ruta de Naveros por la carretera, de 45 kilómetros ida y vuelta, es muy amena y divertida, ideal para épocas de lluvia en las que los caminos de tierra se hacen intransitables.


Aunque no logramos el objetivo, nos lo pasamos muy bien. Escribiré un correo a Mr. Jenkins, para ver si me puede ayudar y mandarme la localización exacta de dichas tumbas, para volver a intentarlo otro dia. Por cierto, aqui teneis la jornada en el blog de Carmen:


Y aqui teneis la ruta, por si quereis realizarla.

Ver En busca de las tumbas perdidas en un mapa más grande